La pausa es una “herramienta” sencilla pero altamente eficaz en todos los procesos de aprendizaje. Al hacer una pausa le ofrecemos al animal la oportunidad de procesar y asimilar la experiencia reciente para así aprender de ella. A veces después de la pausa la tarea que antes resultaba difícil se puede realizar con soltura y todo porque le dimos la oportunidad de “reagrupar” en vez de empecinarnos en seguir adelante a toda costa. Trabajando con respeto al paso del individuo llegamos más lejos y en menos tiempo. Como dijo Napoleón, “Vísteme despacio que tengo prisa”.